Fibromialgia, el silencio del dolor

Dolor, es cuando en la noche te despierta una sutil rigidez en el antebrazo. Dolor es cuando, de madrugada, un profundo malestar de la cadera te despierta. Dolor es, cuando al despertar del intranquilo sueño nocturno, notas que tu cuerpo no responde a las expectativas que te has planteado para ese día y percibes que el mundo está sobre tus hombros doloridos.

Cada mañana es igual, cada noche lo mismo. El sueño se desvanece al acostarte sabiendo que debes descansar para reponer fuerzas y no lo consigues. Y das vueltas en la cama con la seguridad que en algún momento caerás rendida de cansancio y también con la certeza de que el sueño que obtengas no será reparador.

Quieres pensar que esto sea simplemente una racha, una mala temporada, un exceso de trabajo. Pero cuando el dolor persiste y se hace habitual, los analgésicos no son lo suficientemente eficaces para que desaparezcan las dolencias y llegas a acostumbrarte a esas molestias, empiezas a pensar que algo no está funcionando bien.

No sabes qué sucede y estas irritable y de mal humor, con periodos depresivos o con ansiedad. El ruido excesivo te incomoda, la falta de atención aparece y en ocasiones olvidas lo más obvio. Lagunas de tiempo perdidas en un espacio que crees que no has vivido o que no ha pasado y un cansancio extremo se apodera del cuerpo que habitas. El dolor arbitrario y persistente se ubica caprichosamente en tu organismo y hace que estés incapacitada, en muchas ocasiones, para realizar una vida cotidiana enteramente normal. Demasiados y diversos síntomas para no pasar nada. Te preocupas, e inquietas a las personas de tu entorno.

Visitas médicas, diagnósticos difusos. Un sí, pero no. Buscando otras opciones, otras dolencias. ¿Un mal que se diagnostica por descarte de otras enfermedades? ¡Pues sí!. Una enfermedad crónica pero no degenerativa. Una enfermedad emocional, silenciosa. Una enfermedad: fibromialgia.

Controversias del colectivo médico al respecto de la fibromialgia, ya que cuando pensamos en componentes emocionales, psicológicos, mentales, pueden ser tan subjetivos como el mismo dolor, aunque éste sea real. Y lo es. Un dolor emocional que se instala en tu cuerpo y éste responde con dolor físico, cansancio, tristeza…

Amanece un nuevo día y como los Titanes, como Atlas, te levantas soportando el peso del universo en tu espalda, para que el cielo y la tierra no se junten.

Pincelada Cyan con motivo del Día de la Fibromialgia que se celebró el 12 de mayo, quiere poner una nota aguda para que esta enfermedad deje de ser silenciosa.

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