¿VIVIR CON FIBROMIALGIA?

Triste pero cierto …………………… ..

Todas las personas tienen días malos. Esos son los días en que no puede levantarse, quiere quedarse en la cama, cierra los ojos y le pide que lo deje dormir. Una persona enferma que tiene que vivir con fibromialgia tiene 364 días malos. Seremos optimistas y pensamos que un día al año se siente mejor.

Vivir día a día con fibromialgia
Uno de mis pacientes resumió la enfermedad en una palabra: “griposa”. Él me dijo que siempre siente gripe.

Siempre siente dolor y malestar en todo el cuerpo. Siente cómo pesan tus brazos y duelen las articulaciones. Cuando te levantas de la cama, tus pies no quieren tocar el piso, prefieren volver a donde estaban. Levantarse e ir al baño es una tortura. Poco a poco, los pies se “calientan” y puede comenzar a caminar mejor. Lo mismo aplica para el resto del cuerpo.

Si la persona afectada trabaja, es muy difícil mantenerse al día con los demás. Una bruma persigue al paciente. Un cansancio

terrible invade todo el día e incluso hacer una fotocopia se convierte en una torre insuperable.

Es como ir a trabajar, ir de compras o a cualquier otro lugar el día que tenga la gripe y su cuerpo no funciona, solo desea descansar.

La incomprensión del medio ambiente cuando se vive con fibromialgia
¿Por qué otros no se dan cuenta del sufrimiento de un paciente con fibromialgia? Remito a familiares, amigos y doctores, que prefieren ignorar sus llantos y su solicitud de ayuda.

El paciente de fibromialgia no tiene tregua, aunque su día a día es terrible, su vida no puede detenerse. Sigue cuidando a su familia, sigue teniendo obligaciones con sus hijos, nietos y pareja.

Los domingos su familia continúa comiendo en casa, pero ese momento, que es tan dulce y especial para todos, se convierte en una carga muy pesada. Pase el día esperando el momento en que se vayan y déjela en paz, para poder sentarse y descansar.

La mayoría de las personas con fibromialgia son mujeres, pero también los hombres y muchos niños se ven afectados por la enfermedad.

Estas mujeres lloran por ellas y por el destino de sus hijos, que tienen una madre que siempre está enferma. Una madre que apenas puede disfrutar de sus hijos y llevarlos a las actividades que realizan fuera de la clase.

La poca ayuda que reciben de su familia y especialmente la incomprensión de la enfermedad, hacen mella. Vivir con fibromialgia limita aún más sus facultades, ya agotadas por el dolor diario.

Es necesario cambiar los hábitos
La pérdida de memoria y el olvido de las palabras, porque no recuerdas lo que acabas de leer. Pierdes interés en el sexo con tu pareja. Evitas quedarte con esos amigos que una vez fueron importantes en tu vida. Esta pérdida de sociabilidad es el resultado de una enfermedad que quita la voluntad de vivir del afectado.

Los avances en farmacología son pocos y existen medicamentos que empeoran la situación y atontan al paciente. Sus efectos secundarios son letargo y somnolencia, pero con esto solo nos cansamos mucho más y no queremos vivir.

La familia es clave para la recuperación del paciente, pero para este paciente realmente desea cambiar su estado de salud, también debe esforzarse por lograr ese cambio.

Un cambio de hábitos es la solución, especialmente los hábitos alimenticios.

Una actitud positiva, porque la parte emocional también es clave en la recuperación.

No lo dudes más y mejora tu calidad de vida.

La ciencia de la salud y, en consecuencia, la nutrición en palabras más antiguas, está siempre en constante cambio y evolución y los avances y resultados son extraordinarios.

Las autoridades de salud comienzan a informar a estos pacientes sobre la importancia de la nutrición en la resolución de la

enfermedad. Incluso si no se logra la curación, se observan grandes cambios en muchos niveles.

Un cambio en la nutrición mejora la fibromialgia
Una permeabilidad intestinal se recuperó y no recibió ningún pase peligroso en el torrente sanguíneo y, por lo tanto, el resto del cuerpo es tóxico. Mantener nuestros intestinos en perfecta salud es clave para preservar el
organismo a salvo de infecciones y enfermedades como fibromialgia, migraña, colon irritable, lupus …
El dolor articular mejora, las contracturas dolorosas que invaden el cuerpo desaparecen.
Mejoramos a nivel del estómago para evitar pesadez, ardor y malestar después de comer.
Aumentamos la energía. La fatiga crónica es una enfermedad que invalida al paciente y, junto con el dolor de las contracturas, hace que su vida sea un infierno. Cuidando nuestra dieta conseguimos mejorar esos síntomas.
La clave está en la dieta
Para combatir los efectos de la fibromialgia es muy importante revisar nuestra dieta.

Esto no significa dejar de comer comidas deliciosas. Muchas personas cuando hablan de cambiar su dieta para mejorar esos dolores, se enojan y dicen que no. Dicen que prefieren estar enfermos que dejar de comer. Son alimentos que les gustan mucho. Simplemente sustituya algunos de ellos por otros más saludables y adecuados. Si es diabético debe cambiar los hábitos alimenticios que lo llevaron a ser, solo de esa manera puede sentirse mejor.

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