FIBROMIALGIA – PUNTOS, CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO

La fibromialgia es uno de los mayores misterios de la medicina. Es una enfermedad que se caracteriza por dolores difusos que involucra músculos, tendones y ligamentos. El paciente con fibromialgia tiene múltiples dolores por el cuerpo y se siente constantemente agotado, pero presenta un gran aspecto, el examen físico no demuestra ninguna anormalidad obvia y los análisis y exámenes complementarios son normales.

 

Por lo tanto, si usted tiene dolores por todo el cuerpo, se siente a menudo cansado, ya ha sido a varios médicos y ninguno de ellos puede identificar una causa, su problema puede muy bien ser fibromialgia.

En este texto vamos a abordar los siguientes puntos:

¿Qué es la fibromialgia.
¿Cuáles son sus causas.
¿Cuáles son sus síntomas.
Como se hace el tratamiento.
¿QUÉ ES LA FIBROMIALGIA?
La fibromialgia es una enfermedad crónica que cursa con dolor muscular generalizado y sensibilidad excesiva en muchas áreas del cuerpo. Muchos pacientes con fibromialgia también sufren de fatiga, sueño excesivo, dolores de cabeza y trastornos del humor, como la depresión y la ansiedad.

Curiosamente, a pesar de la riqueza de síntomas, no hay alteraciones detectables en los exámenes de laboratorio ni en los exámenes de imagen, como radiografías, ultrasonografía, tomografías, etc. Además del dolor, nada más se detecta a través del examen físico del paciente con fibromialgia. Las biopsias realizadas en los músculos, tendones y ligamentos no revelan nada, no hay signos de inflamación, no hay lesiones y mucho menos cambios estructurales.

Exactamente por la falta de hallazgos objetivos, la fibromialgia era en el pasado considerada una enfermedad de naturaleza psicosomática (de origen psicológico). Su reconocimiento como “enfermedad real” sólo se obtuvo en 1987.

Las actuales teorías sugieren una alteración en las áreas cerebrales responsables de la percepción del dolor. El cerebro de los pacientes con fibromialgia parece ser excesivamente sensible a los estímulos dolorosos que llegan a sí mismos. Esto significa que los estímulos indolores para la mayoría de las personas se interpretan como dolor por el cerebro del paciente fibromiálgico.

Los exámenes radiológicos más modernos, aún poco usados ​​en la práctica médica del día a día, lograron demostrar que pacientes con fibromialgia presentan signos precoces de envejecimiento del cerebro, con reducción del área gris (local del cerebro donde quedan las neuronas). Estas alteraciones pueden justificar una exagerada interpretación del cerebro a los estímulos externos.

Sin embargo, como ya se ha señalado, no existe ningún examen de laboratorio o de imagen que confirme el diagnóstico de fibromialgia. En realidad, estos exámenes sólo sirven para descartar otras causas de dolor crónico. Si durante la investigación algún examen de laboratorio o de imagen detecta alteraciones, o si existe la presencia de signos inflamatorios en las articulaciones (artritis) o signos de lesiones neurológicas detectables durante el examen físico realizado por el médico, el diagnóstico de fibromialgia debe ser repensado, ya que estas enmiendas apuntan a la existencia de otra causa para los dolores.

La fibromialgia es seis veces más común en las mujeres y su prevalencia aumenta según la edad. Cerca del 2% de la población joven y el 8% de la población anciana son portadores de esta enfermedad. La mayoría de los casos de fibromialgia se inicia entre los 30 y 55 años.

En el 50% de los casos los síntomas se inician después de un evento puntual, como un estrés físico o psicológico. En los otros 50% no se puede detectar ningún desencadenamiento para el surgimiento de los síntomas. Las personas con historia familiar positiva tienen ocho veces más probabilidades de tener fibromialgia que el resto de la población, lo que sugiere fuertemente una causa genética.

SÍNTOMAS DE LA FIBROMIALGIA
El principal síntoma de la fibromialgia es un dolor difuso, pudiendo envolver músculos, ligamentos y tendones. Muchas veces el enfermo refiere la sensación de las articulaciones hinchadas, lo que en realidad es sólo una sensación, ya que el edema no está comprobado al examen físico. No hay signos clínicos de artritis en las articulaciones doloridas.

Cuando preguntados donde duele, muchos responden: duele todo. Son dolores constantes, que empeoran al tacto. El paciente con fibromialgia tiene un umbral para dolor más bajo, es decir, estímulos dolorosos de intensidad igual son mucho más sentidos por quien tiene la enfermedad.

Uno de los criterios para el diagnóstico de la fibromialgia es el dolor a palpación en por lo menos 11 de los 18 puntos sensibles ilustrados abajo.

Otra descripción común para los síntomas de la fibromialgia es la sensación de estar con una fuerte gripe que no pasa, causando dolor en el cuerpo, malestar, dolor de cabeza y astenia.

TRATAMIENTO DE LA FIBROMIALGIA
El tratamiento es idealmente hecho con un equipo multidisciplinario, con un reumatólogo, un fisioterapeuta y un psicólogo o psiquiatra. Entender lo que es la enfermedad, acabando con pensamientos negativos del tipo “voy a morir”, “tengo cáncer” o “eso es una infección sin cura”, ayuda mucho a combatir los síntomas.

A largo plazo, la inmensa mayoría de los pacientes con fibromialgia mejora sus síntomas y logra mantener una vida activa y con calidad. Los comentarios del tipo “eso es cosa de su cabeza” o “deje de frescura que no hay nada malo” son inverdades que sólo perjudican el tratamiento.

Sin embargo, no existe cura fácil o rápida para la fibromialgia. Huye de tratamientos que prometen milagros. Las enfermedades crónicas y de difícil tratamiento son un plato lleno para charlatanes y aprovechadores.

Contraditoriamente, a pesar de que el paciente se siente persistente cansado, no hacer nada a lo largo del día tiende a empeorar los síntomas. Nada es peor para los síntomas de la fibromialgia que el sedentarismo. Ejercicios físicos aeróbicos y musculación mejoran la calidad de vida y disminuyen la intensidad de los dolores y la sensación de cansancio. El paciente debe ser alentado a salir de la inercia y vencer la indisposición inicial. Un tipo de actividad que se ha mostrado muy eficiente es el Yoga, que ayuda a mejorar el cansancio, los dolores y la calidad del sueño.

También es importante evitar el alcohol, los cigarrillos y la cafeína.

MEDICAMENTOS PARA FIBROMIALGIA
Una gran variedad de medicamentos se han utilizado para controlar los síntomas de la fibromialgia. Los medicamentos que han sido más eficaces son los de acción en el sistema nervioso central, como los antidepresivos y las drogas anticonvulsivantes. En contraste, los medicamentos que actúan exclusivamente en el dolor, como anti-inflamatorios y analgésicos, son menos eficaces. Estos últimos, sin embargo, pueden ser usados ​​en asociación con los antidepresivos, potenciando sus efectos contra el dolor.

Ejemplos de medicamentos de acción central que se pueden utilizar en el tratamiento de la fibromialgia:

Fluoxetina.
Paroxetina.
Ciclobenzaprina.
Amitriptilina.
La gabapentina.
La pregabalina.
Recientemente tres nuevas drogas antidepresivas de última generación se mostraron efectivas en el control de los síntomas de la fibromialgia: Venlafaxina, Duloxetina y Milnaciprana (Savella®).

Con el correcto diagnóstico y tratamiento, a largo plazo, más de 2/3 de los pacientes con fibromialgia se mantienen activos y refiriendo poca o ninguna interferencia de la enfermedad en su día a día.

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PSICOTERAPIA PARA FIBROMIALGIA
En los pacientes que no responden adecuadamente a las terapias iniciales se sugiere la terapia cognitivo-conductual (TCC). Las intervenciones psicológicas deben ser integradas al tratamiento multidisciplinario, que incluye también terapia farmacológica, educación y ejercicios.

ACUPUNTURA PARA FIBROMIALGIA
No hay evidencia de que la acupuntura funcione para la fibromialgia. Sólo como ejemplo, un estudio publicado en 2005 dividió un grupo de pacientes en dos. Uno recibió tratamiento con acupuntura y otro con placebo (falsa acupuntura hecha con objetos puntiagudos que no se inserta en la piel ni estimulaban los puntos tradicionales de la acupuntura china). Los pacientes del grupo placebo no sabían que estaban usando placebo, todos creían que estaban siendo sometidos a la acupuntura tradicional.

Al final, no hubo diferencia entre los dos grupos, ambos presentaron una reducción del dolor en el 30% de los casos. En 2010 hubo también una gran revisión de los principales estudios involucrando acupuntura y nuevamente no se logró demostrar evidencias de mejora cuando comparado al placebo.

Por lo tanto, no hay evidencias científicas inequívocas de que, al menos en la fibromialgia, la acupuntura sea superior a un simple efecto placebo.

A diferencia de la acupuntura, todos los medicamentos citados en el tópico anterior mostraron, en estudios científicos, ser superiores al placebo en el control del dolor de la fibromialgia.

 

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